divendres, 28 d’agost del 2020

RETRATOS DESDE CAMBOYA

 Por fin! Tras 5 años de búsqueda!!! Una nueva técnica de retrato para poder aceptar encargos desde Camboya.

Acuarela, Gouache, grafito y lápices de colores sobre papel 100% algodón de 300 g/m2. Medidas: 51 x 36 cms.

En Camboya el 2018 todavía era muy difícil encontrar buen papel para pintar. Por este motivo, en mi último viaje cargué con un buen bloc en la maleta, a fin de poder hacer frente a un par de trabajos que aquel otoño también me había llevado de Barcelona

dimecres, 23 d’octubre del 2019

VIAJAR PINTANDO, por Albert Tarragó

Tras una pequeña eternidad intentándolo, por fin se publica el primer libro de Albert Tarragó. 


El libro narra los pormenores de la creación de sus obras mientras iniciaba una etapa de viajes por el mundo que iban a determinar la naturaleza de sus trabajos posteriores.
"El dibujo y la pintura siempre fueron para mí las herramientas para comprender el entorno. El deseo de materializar algo en mi vida me impulsaba a dibujarlo. Si podía dibujarlo podría comprenderlo, y ese fué siempre el primer paso para hacer realidad mis sueños. De este modo; primero a través de las aventuras de los cómics y más tarde con la gente, los lugares hermosos, y los países exóticos y lejanos, mantuve siempre trabajando mi inspiración creativa. El único requisito para llevarlo a cabo era que todas las cosas que me gustaban a mí también debían gustar a los demás, para así poder seguir financiándome esa comprensión del mundo."
DISPONIBLE EXCLUSIVAMENTE EN AMAZON 

dimecres, 7 d’agost del 2019

Perdido en la banalidad

Puesto de helados a la plancha  (Siem Reap)
En Siem Reap sentía cómo mi estatus de turista limitaba significativamente mi percepción del país y sus gentes. Tenía la esperanza de que tras conseguir ofrecerles algo de mi trabajo los Camboyanos se abrieran a considerarme uno más entre ellos y me mostraran su auténtica cultura más allá de sus coloridos escaparates repletos de las más atractivas baratijas. Pero esa misión no iba a ser fácil. Los mercados estaban sobresaturados de todo aquello cuanto se pudiera vender y me resultaba muy complicado hacer que percibieran mis caricaturas como algo interesante para ser incluido en su exigua lista de la compra. El caso es que al cabo de un tiempo me iba a dar cuenta de que los camboyanos tienen unas pautas de consumo muy determinadas por su cultura que priorizan una serie de cosas muy concretas; a saber, una boda lo más ostentosa posible, unos trajes y joyas igual de ostentosos para asistir a las bodas de los demás y un cochazo a la altura de la ostentación de las otras dos prioridades mencionadas. Lo demás se consideran casi banalidades y, como tales, raramente pueden costar más de un par de dólares.

dijous, 1 d’agost del 2019

LA SOMBRA DEL ILUSTRADOR. ESTREVISTA CON ALBERT TARRAGÓ


Una extensa entrevista sobre mi período como dibujante de cómics publicada recientemente en TEBEOSFERA .

Dibujando cómics durante la década de los 90

dimecres, 6 de febrer del 2019

La llamada de la Caricatura

Mi primera impresión de Siem Reap fue la de una ciudad polvorienta. Cuanto más andaba por sus calles más me sorprendía la resignación con la que los sastres asumían la permanente capa marrón de polvo sobre sus prendas en exposición; no importaba si se trataba de un traje de novia o de un elegante vestido de fiesta, esa huella procedente de los pavimentos mal asfaltados invadía cualquier rincón. Unos días más tarde me iba a dar cuenta que la temporada de lluvias justo acababa de terminar, con lo que los barros acumulados tras varios meses de tormentas configuraban esa suerte de tinte estacional, como el color del otoño en otras latitudes. Por lo demás, la ciudad me resultó agradable y acogedora, su gente muy hospitalaria y sus numerosos mercados me parecieron una opción ideal para establecer un puesto de caricaturas.

Mercado nocturno de Siem Reap (técnica mixta sobre papel) 2019

Mi alojamiento se ubicaba a una cierta distancia del centro por lo que se hacía necesario el alquiler diario de una bicicleta para moverme con cierta autonomía. Pese a todo, durante el tiempo que permanecí en ese lugar siempre agradecí la tranquilidad de las noches silenciosas y los amaneceres matizados con el canto de los pájaros lejos del bullicio de las calles abarrotadas de negocios. Tan solo por eso ya valía la pena haberme distanciado tanto de Barcelona. De ese modo mis días se iban desperezando tras el riguroso letargo del jet lag mientras nuevas preocupaciones empezaban a tomar forma, entre las cuales se encontraba el hecho de que yo no sabía hacer caricaturas con acrílicos. Tal vez, lo que más me mantuvo ocupado durante las primeras semanas fue el desafío de encontrar las tiendas de materiales de bellas artes mejor provistas de la localidad. Tras numerosas pesquisas llegué a la conclusión de que tan solo existía una pequeña droguería donde prácticamente todos los artistas se proveían pese a su exiguo surtido compuesto principalmente por los colores básicos al óleo, algunos tubos de acrílicos y un puñado de pinceles de dudosa calidad. El resto de materiales a mi abasto consistía en todo cuanto pudiera aprovechar de una completa tienda de material escolar ubicada en un pequeño pero flamante centro comercial.
Con varios meses por delante y en un apacible entorno tropical pensé que mis obras con acrílico empezarían a fluir sin más problemas. Sin embargo, ese pronóstico no se cumplió de un modo tan categórico. Había viajado sin caballete de modo que pintaba mis cuadros apoyándolos en una silla contra la pared, instalado en una luminosa y eventualmente concurrida veranda del albergue donde me alojaba. A causa de este hecho tenía la sensación que la vida transcurría pletórica a mis espaldas mientras yo pasaba las horas frente a un muro peleándome con un pedazo de lienzo.


Pub móvil en Siem Reap (técnica mixta sobre papel) 2019
No tardé mucho en darme cuenta que esos cuadros con acrílico no iban a salirme bien. No sentía que ese trabajo me fuera a ayudar a conectar mejor con mi entorno tal y como yo perseguía de modo que mi motivación se apagó como la llama de una vela frente una suave brisa. Sentía que la caricatura me iba a servir mucho mejor para socializar así que me puse manos a la obra para encontrar los materiales más óptimos con los que llevar a cabo esos dibujos. Experimenté mucho con todo lo que encontré a mi abasto y al principio llegué a pensar que no iba a conseguirlo, pero de repente sucedió algo que precipitó los acontecimientos; recibí el encargo online de dibujar una caricatura para la revista de una asociación de Barcelona. Ese trabajo me impuso el desafío de superar cualquier obstáculo, con lo que al terminarlo, la idea de cómo debía lucir mi nuevo estilo había empezado a tomar forma.

diumenge, 13 de gener del 2019

Los preparativos del viaje

Otres beach, Sihanoukville, Camboya (Tinta, acuarela, acrílicos y gouache sobre papel)

Había constatado que Camboya era un lugar económicamente menos desarrollado que Malasia, por lo que las dificultades por conseguir mis materiales de dibujo iban a ser mayores. De hecho, en el sudeste asiático no había conseguido nunca encontrar el modo de proveerme de mi marca habitual de colores al pastel; con lo que siempre había terminado por recurrir a las limitadas existencias que había transportado en mi maleta. Esa idea me daba vueltas en la cabeza hasta el punto de llegar a la conclusión de que no debería transportar más materiales en mi equipaje. Estaba cansado de arrastrar esa pesada carga que resultaba del todo inservible en el mismo instante que se me terminaban las reservas de alguno de los tonos principales. Así decidí que en Camboya no iba hacer caricaturas, al menos no del mismo modo que ya dominaba. El caso es que anteriormente ya había intentado hacerlas con otras técnicas pero nunca había conseguido buenos resultados, de modo que a la espera de poder evaluar sobre el terreno las posibilidades de los materiales con qué iba a contar, durante mis últimos meses en Barcelona me dediqué a explorar otro tipo de obras que pudiera realizar con pinturas al óleo y acrílicos, ya que eran los suministros más fáciles de conseguir en cualquier lugar.

dissabte, 29 de desembre del 2018

Rumbo a Camboya

Sihanoukville, Otres beach (Camboya) - Tinta y acuarela sobre papel -

Tras dos años estancado en mi puesto de dibujante de calle en Barcelona sin poder viajar, finalmente había encontrado el modo de sortear las dificultades y a principios de noviembre de 2015 había conseguido regresar a Malasia para pasar los algo más de cinco meses de la temporada de invierno. En esa ocasión, teniendo en cuenta que los últimos cambios en la normativa que regulaba mi actividad oficialmente ya me permitían ausentarme de mi puesto de trabajo durante 6 meses al año, no había dudado en cuanto al trayecto de mi viaje y me había propuesto aterrizar directamente en la capital, Kuala Lumpur, con el propósito de descubrir el modo de trabajar en ese país con absoluta legalidad sin tener que renovar mi visado de turista cruzando alguna frontera cada pocos meses. La idea consistía en tener a mi abasto todas las oficinas que pudiera necesitar además de la embajada española para resolver cualquier duda que se presentase. No obstante, a pesar de todos mis esfuerzos, incluyendo el de apuntarme a una escuela de idiomas durante tres meses para estudiar la lengua malaya, la respuesta fué que en calidad de “artista independiente” no tenía ninguna posibilidad de obtener un permiso de trabajo ya que la modalidad de trabajador autónomo no estaba reconocida. La única posibilidad consistía en contactar con alguna empresa local para que me ayudara con algún tipo de contrato laboral; lo cual no me seducía en absoluto, al ver como muchos de los mismos artistas malayos eran explotados por los abusivos arrendadores de sus espacios de trabajo. La posterior constatación de algunos pormenores más acerca de esta obstaculización selectiva de la inmigración, a mi juicio heredera de cuatro siglos de subyugación colonial, hizo que mi interés por trabajar en Malasia progresivamente se disipara y que recobrase fuerza un latente deseo de explorar Camboya. Así, antes de que terminase mi período de viaje y me viera con la necesidad de regresar a Barcelona para recuperarme de los gastos, había decidido que era el momento de hacer una visita relámpago a la zona de playas del país vecino; donde tiempo atrás, navegando por Internet, había oteado la posibilidad de encontrar un bungalow económico y apacible en primera línea de playa para establecer mi puesto de caricaturas.
Lord Ganesha, Chiang May (Tailandia)
- Tinta y acuarela sobre papel -

Ese viaje a Camboya había sido corto. Apenas me habían bastado seis días para darme cuenta de las posibilidades y las dificultades de trabajar en ese entorno. De modo que podía asumir que, tras el desencanto de Malasia, se veían restablecidas mis esperanzas de lograr huir de las temporadas frías de Barcelona. Pero en este punto mi viaje había llegado a su fin. Debía regresar y enfrentarme a otros seis meses de arduo trabajo. Era el momento de abandonar la vegetación y la calma del trópico para sumergirme de nuevo en la cruda batalla de la competencia por los clientes.

diumenge, 4 de març del 2018

Ilustrando la fascinación por el viaje

Muy a menudo los artistas nos planteamos los más complicados desafíos para forzarnos a desarrollar la habilidad de sintetizar.

Soñando Melaka (2013)

Tras regresar de mi período invernal en Malasia el mes de mayo de 2013, me había encontrado con un agente de la guardia urbana que me prohibía dibujar mi estilo en mi puesto de trabajo a instancias de un grupo mafioso de la competencia. Por esa causa mis ingresos durante esos dos años siguientes se habían reducido hasta la mera supervivencia, a la espera que la reforma de la normativa defectuosa que avalaba a mis denunciantes entrase en vigor a principios del 2015. 

Durante esos dos inviernos, sin ahorros para viajar, me había dedicado a buscar en mi estudio una técnica que me permitiera prescindir de la tortura kafkiana que me infligía el ayuntamiento del distrito con su lacerante burocracia. Para mis experimentos utilicé una foto tomada en Melaka durante mi viaje anterior y tras terminar un pequeño cuadro al óleo consideré que el estilo resultante podría responder a mis expectativas en cuanto tuviera oportunidad de volver a viajar. 

Siem Reap "Colores" (2017)
Cuando finalmente pude poner a prueba esa técnica en Camboya a finales del 2016 me di cuenta que había algo que no me convencía. Todavía tardaba demasiado en terminar una obra, y su elaboración me mantenía amargamente apartado de la vida que trataba de plasmar hasta que la conseguía finalizar. De modo que hasta que no tuviera claro cómo resolver esos problemas aparqué ese proyecto basado en la pintura figurativa y me concentré en desarrollo de la caricatura para lograr ese mismo objetivo de escapar de Barcelona. 
Mi sorpresa llegó cuando decidí probar de dibujar un paisaje utilizando la misma técnica que estaba desarrollando para mis caricaturas camboyanas. 


Siem Reap "Pub street" (2018)
El resultado me recordaba mucho mi pasado como dibujante de cómics; me di cuenta que me sentía mucho más cómodo con esa forma de trabajar que con la ambición técnica que acompaña siempre a una obra pictórica, de modo que me propuse explorar más en profundidad ese nuevo estilo. Para ello, tal vez había llegado el momento de justificar mis trabajos en clave de ilustraciones para libros de viajes; un viejo desafío que se reabría y por el que tenía que ponerme manos a la obra cuanto antes, no fuera el caso que la ventana de oportunidad se volviese a cerrar ante mí inesperadamente.


diumenge, 18 de febrer del 2018

Impartiendo clases de Arte y Caricatura en Camboya

Con su segundo invierno como profesor invitado Albert Tarragó consolida un taller de Caricatura en la escuela de artes aplicadas de Battambang en Camboya.



Como profesional del dibujo con más de 30 años de experiencia sentía que había llegado el momento de compartir con las nuevas generaciones de artistas mis conocimientos del mismo modo que alguien los compartió conmigo en mis inicios.
Dibujo de homenaje a "...su primer día dibujando en público"

Desde el pasado mes de febrero de 2017, durante las temporadas invernales de Barcelona, la escuela de artes aplicadas "Phare" Ponleu Selpak de Battambang en Camboya me ofrece la oportunidad de realizar un taller de caricatura para sus estudiantes de arte, y otro de pintura figurativa para alumnos y profesores.
Desde aquí deseo expresar mi agradecimiento a todos ellos por su interés, y mi esperanza de que con el tiempo puedan percibir el retrato y la caricatura como una salida profesional para su inmensa creatividad.
Además deseo agradecer todo lo que aprendo de ellos, ya que sin lugar a dudas es tanto o más que lo que ellos aprenden de mí.


divendres, 7 de febrer del 2014

Represión en La Rambla de Barcelona

Nuevo capítulo del Catálogo de obra gráfica de Albert Tarragó:


Cuando a copiar fotos se le llama "hacer retratos" 

            Doce años atrás, cuando un retratista solicitaba un permiso para dibujar personas en la Rambla, el ayuntamiento le examinaba pidiéndole que dibujara a una persona ante una comisión de expertos.
            Pero al cabo de ocho años en la calle muchos de los retratistas se habían ido acostumbrando a copiar fotos en lugar de dibujar personas. Para ello, algunos usaban unos sorprendentes dibujos hiperrealistas como reclamo realizados con la ayuda de un proyector, de tal modo que difícilmente luego podían igualar ese efecto cuando el cliente era un ser humano sentado ante ellos.
            La decepción que causaba esta práctica generalizada había ido provocando una creciente desconfianza por parte del público, con lo cual, la dificultad por encontrar clientes había aumentado mientras los precios habían disminuido hasta rozar los de las caricaturas.
            Pero lo peor de todo empezó a suceder el día en que fueron la misma administración y la Guardia Urbana quienes comenzaron a exigir a los retratistas  que exhibieran esas engañosas muestras copiadas de fotos como reclamo ante el público. Paradójicamente, insistían que esa era la única técnica que se les había autorizado.

dissabte, 17 d’agost del 2013

MALASIA, El refugio del retrato puro

Nuevo capítulo del catálogo de obra gráfica de Albert Tarragó.


Una evolución técnica de 6 meses en una nación de hermosas ciudades rebosantes de historia y de gentes con una hospitalidad cautivadora. 
Un período durante el cual el gusto y la sensibilidad del público malayo moldearon nuevos conceptos de retrato y caricatura, con una expectación y respeto absolutos por la libertad creativa, y sin las restricciones burocráticas existentes en "La Rambla" de Barcelona.


dilluns, 8 de juliol del 2013

La Guardia Urbana de Barcelona obliga al artista de la Rambla, Albert Tarragó, a dibujar los retratos "como los demás"

La policía le prohibe exponer dibujos "con humor" en su puesto de trabajo, con la amenaza de retirarle su permiso de retratista.



   Albert se pregunta porqué, si hay tanto problema, el Ayuntamiento no le ha permitido cambiar de especialidad ninguna de las dos últimas veces que ha renovado su permiso anual.
   El pequeño grupo de caricaturistas que lo ha estado denunciando los últimos 5 años consigue así afianzar su Monopolio sobre los dibujos baratos, aún cuando una mayoría del colectivo de dibujantes ha estado pidiendo en repetidas ocasiones que no se diferencien las especialidades de retrato y caricatura.
   El argumento del ayuntamiento siempre ha sido que "no cambian nada porque pronto van a reformarlo todo". (leer más...)